El reto
El agua es el producto más difícil de comunicar que existe. No tiene color, no tiene sabor que puedas describir sin sonar ridículo y, para el consumidor, todas las botellas hacen exactamente lo mismo. Cuando el producto no diferencia, la marca lo es todo.
Fonteide es agua mineral natural de Tenerife, y ahí está la única baza que ninguna multinacional puede copiar: el origen. La montaña, la isla, el agua que atraviesa un suelo volcánico. Pero el origen, por sí solo, no es una estrategia. Media España vende agua “de manantial”. El reto era convertir un territorio en una posición de marca defendible.
Cómo lo abordamos
Por el principio, que en este caso es la estrategia. Antes de publicar nada hay que decidir qué se está diciendo de verdad: a quién le hablamos, contra quién competimos, qué terreno ocupamos y cuál dejamos libre. Sin esa decisión, el contenido es ruido bien producido.
Con la posición clara, las redes sociales dejan de ser un escaparate de botellas y pasan a ser el sitio donde esa posición se demuestra a diario. Contenido que habla de la isla, del consumo cotidiano y del vínculo local, con una voz coherente que se sostiene publicación tras publicación.
Para una marca de gran consumo, la coherencia vale más que la brillantez: la gente no recuerda una publicación, recuerda una impresión acumulada.
En qué se traduce
Un trabajo de estrategia que define el territorio de la marca, y una gestión de contenido que lo hace visible con constancia.
Cuando todas las aguas son iguales, gana la que consigue significar algo.